¡No me lo vas a creer! Parece que el fandom de Gachiakuta se pasó de la raya, y de qué manera. Ni más ni menos que la creadora del manga, Kei Urana, y el diseñador de graffiti de la serie, Hideyoshi Andou, han decidido borrar sus cuentas de X (antes Twitter). ¿La razón? El mismísimo acoso y la toxicidad de algunos supuestos fans.
Todo empezó cuando Urana compartió en su Instagram una historia con un video viral de un creador asiático bailando y usando puerros (sí, puerros) para imitar el peinado de Jabber. Ella lo encontró gracioso, pero un grupo de fans occidentales se indignó y la acusaron de racismo. ¡Imagínate el nivel de drama! A pesar de que Urana se disculpó y explicó que solo le pareció divertido, el acoso no paró. La cosa escaló tanto que hasta la fueron a buscar a su Instagram para seguir molestándola. ¡Qué nivel de obsesión enfermiza!
Como si fuera poco, Hideyoshi Andou, el artista detrás del estilo gráfico de Gachiakuta, salió en defensa de Urana. ¿Y qué pasó? Pues que el odio se le redirigió a él. Frustrado por la situación y viendo que el fandom estaba en plan desquiciado, Andou decidió seguir los pasos de Urana y también abandonó la plataforma. ¡Un aplauso para el buen gusto y la cordura!
Lo más irónico es que esto sucede apenas unos días después de que Gachiakuta ganara varios premios en los Crunchyroll Anime Awards 2026. ¡Qué manera de agradecer el apoyo! Incluso un animador de Studio BONES, que está trabajando en el anime, explotó en redes contra esta toxicidad, diciendo que las plataformas como X y TikTok están llenas de gente inmadura y destructiva. ¡Y tiene toda la razón! El tipo hasta dijo que los verdaderos fans viven sus vidas normales, lejos de ese circo tóxico.
Este incidente se suma a una lista preocupante de creadores que son expulsados de las redes sociales por fandoms agresivos. Ya vimos algo similar con el director de One-Punch Man Season 3, Shinpei Nagai, quien también tuvo que borrar su cuenta por acoso. ¡Ya basta, por favor! Los creadores hacen su arte para que lo disfrutemos, no para que los acosen hasta sacarlos de línea. ¡A ver si aprendemos a ser fans de verdad y no unos energúmenos!