¡Ey, otakus! Hoy vamos a hablar de NANO, esa cantante que nos vuela la cabeza con su voz y su energía. Resulta que la entrevistaron en la convención alemana DoKomi, ¡y vaya que soltó verdades!
NANO, con raíces americanas y japonesas, se siente súper cómoda siendo una artista global. "Es increíble. Siempre he sido una persona multicultural", dice. Y es que, al subirse al escenario, no importa de dónde seas ni dónde estés, ¡la música nos une a todos! "Cuando subo al escenario, olvido qué cultura es. Solo somos yo y la multitud, sin importar su raza o país, ¡estamos ahí para rockear!", confiesa. ¡Esa es la actitud!

Le preguntaron cómo aconsejaría a otros artistas japoneses para que conquisten el público internacional, y NANO fue súper honesta. Señala que Japón ha sido un poco lento en expandirse globalmente comparado con el K-pop, por ejemplo. "Japón fue muy lento en este proceso. No es que no nos guste el exterior, es que somos un país pequeño y siempre hemos hecho las cosas a nuestra manera, principalmente para nosotros mismos. Simplemente no sabemos cómo llegar a la gente en el extranjero", explica. ¡Wow, qué confesión!

Según NANO, el éxito del anime a nivel mundial no fue planeado, sino que "el mundo lo necesitaba". Y aunque muchos artistas japoneses tienen miedo de salir de su zona de confort, NANO es un ejemplo de que se puede. "Si tuviera algún consejo, es que simplemente lo intenten. Hay mucha gente en el mundo que ama tu música, necesitas ir allí para satisfacer esas pasiones también", anima.

Lo que sí es seguro es que las convenciones son un excelente punto de partida. "¡Lo es! Lo fue para mí. Si nunca hubiera estado en DoKomi hace 13 años, probablemente no estaría haciendo tantos shows en el extranjero ahora", asegura. ¡Ella fue una de las primeras "pingüinas" en explorar el mundo!
Sobre ser una "anisong artist", NANO se define como una camaleón. "Soy una cantante de anime cuando voy a convenciones. Pero cuando no estoy cantando en una convención de anime, soy una rock and roller, ¡puedo ser lo que sea!", declara con orgullo. ¡Y así la queremos, NANO!