El live-action de Blue Lock debuta con números mediocres en Japón
La esperada adaptación live-action de Blue Lock tuvo un fin de semana desastroso frente a la competencia. La maldición de las adaptaciones con actores reales parece haber cobrado una nueva víctima, a pesar de la popularidad de la franquicia de fútbol.

La cinta, estrenada el pasado 7 de agosto en cines de Japón, recaudó apenas 277.6 millones de yenes (aproximadamente 1.7 millones de euros) y atrajo a 188,212 espectadores en sus primeros tres días. Estas cifras, consideradas bastante flojas, han encendido las alarmas en el comité de producción, especialmente considerando el considerable presupuesto y el respaldo corporativo detrás del proyecto.
Un presupuesto elevado y un decepcionante octavo puesto en taquilla
A pesar de proyectarse en más de 400 salas a nivel nacional, incluyendo pantallas IMAX, y contar con el apoyo del estudio CREDEUS, conocido por producciones como Kingdom, la película se ubicó en un decepcionante octavo puesto en la taquilla. La competencia fue feroz, con títulos como la película de Chiikawa, Toy Story 5 y Spider-Man: Brand New Day acaparando la atención del público juvenil y familiar.

Los números de este live-action contrastan drásticamente con los de la reciente película de anime, Blue Lock -EPISODE Nagi-, que superó los 460 millones de yenes en su fin de semana de estreno en 2024. Con el manga de Blue Lock superando las 65 millones de copias impresas, la falta de interés en la adaptación con actores reales parece apuntar más al histórico rechazo del público japonés hacia este tipo de producciones costosas que a una falta de popularidad de la obra original.
¿Preferirá el público el anime sobre las adaptaciones live-action?
El elenco principal de la película incluye a Fumiya Takahashi como Yoichi Isagi, Yusei Yagi como Rin Itoshi, y Kaito Sakurai, Kyohei Takahashi, Keisuke Watanabe y Taiko Natsuo en roles aún por confirmar. Sin embargo, ni el éxito de la obra original ni la presencia de actores reconocidos fueron suficientes para atraer al público.
Ante este panorama, surge la pregunta: ¿entenderán los estudios japoneses que los fanáticos a menudo prefieren una nueva temporada de anime antes que ver a sus personajes favoritos interpretados por personas reales? La apatía del público ante adaptaciones deportivas exitosas y con elencos conocidos sugiere una preferencia marcada por el formato animado.