¡Atención, otakus nostálgicos! Kazumata Oguri, el mangaka detrás de Hanasaka Tenshi Tenten-kun (ese manga de comedia que nos hizo reír en la Weekly Shonen Jump entre 1997 y 2000), soltó la sopa sobre las ganancias que le dejó la adaptación al anime de su obra, que se emitió entre 1998 y 1999. ¡Y vaya que las cifras son interesantes!
Resulta que su editor, en plena fiebre del anime, le recomendó mudarse a una casa más grande para aprovechar los beneficios fiscales. ¡Imagínense! En su mejor año, Oguri confesó que sus ingresos rondaron los 100 millones de yenes. Si calculamos con el tipo de cambio de 1999 (aproximadamente 113 yenes por dólar), ¡estamos hablando de cerca de $880,000 USD! Un dineral, ¿verdad?
Pero ojo, que aquí viene el giro: Oguri aclara que la mayor parte de esa fortuna provino de las regalías por ventas del manga, que tuvo un boom tremendo. Las ganancias por los derechos de transmisión del anime, algo que él esperaba con ansias, fueron… bueno, ¡lo que cuesta un auto nuevo al año! Y eso que la serie tuvo 43 episodios. Además, por las regalías de mercancía como peluches o toallas, apenas recibió un pellizco. "La realidad es que si el producto no se vuelve un éxito masivo, no genera muchos ingresos", sentenció.
Esto nos deja pensando en las cifras estratosféricas que deben haber generado títulos como One Piece, Demon Slayer o Dragon Ball. Oguri compartió esto como parte de una serie de entradas en su blog, donde también habla de su reacción al anime y sus experiencias personales. ¡Un vistazo fascinante a las finanzas de un mangaka en la época dorada del anime de los 90!