¡Oigan, otakus! El mismísimo Goro Taniguchi, el genio detrás de One Piece Film Red y Code Geass, soltó una bomba en una conferencia en la Universidad de Keio. ¡El anime actual se está haciendo como si fuera comida chatarra! ¿Y por qué? Pues porque los directores andan más perdidos que un Pidgey en la Antártida, sin supervisar como se debe.
Taniguchi explicó que la falta de una visión clara por parte de los directores hace que cada departamento trabaje por su cuenta. Puso el ejemplo de los directores de fotografía, quienes suben a redes sus trabajos antes y después de procesarlos, y lo peor es que esas 'mejoras' son, en realidad, correcciones a fallos garrafales en el material original. ¡Imaginen la vergüenza! Si el director no da instrucciones claras, ¿cómo esperamos que el resultado sea algo coherente y no un revoltijo sin alma?

El resultado, según Taniguchi, es un anime que puede tener momentos brillantes aislados, pero que en conjunto es como esa comida chatarra: te llena, te da un subidón, pero carece de sustancia y personalidad. Peligroso, porque no es que se busque ese efecto, ¡sino que es el resultado de la desorganización!
Pero eso no es todo. El director también señaló cómo el auge de las temporadas de un 'cour' (unos 11-13 episodios) ha destrozado el sistema de aprendizaje tradicional. Antes, con temporadas más largas, los novatos podían aprender de los veteranos en varios episodios. Ahora, con tan pocos capítulos, apenas se involucran en tres, ¡insuficiente para absorber algo! Solo los grandes estudios como Toei Animation, TMS Entertainment y Shin-Ei Animation, que hacen series largas para niños, parecen haber encontrado la forma de mantener vivo ese sistema.
Al final, Taniguchi se refiere a un anime que, aunque cada parte individualmente pueda parecer buena, al no estar unificada bajo una visión directorial clara, termina siendo un producto imperfecto. Una lástima, ¿no creen? Esperemos que esta crítica sirva para que la industria ponga las pilas y volvamos a ver producciones con más corazón y menos.. chatarra.